Europa debe abandonar los recortes y apostar por más inversiones y mejor empleo

El Secretario de Acción Sindical de UGT, Toni Ferrer, ha demandado un “verdadero” cambio político en Europa con el fin de reactivar la economía y el empleo. “Europa debe alejar el espectro de la deflación y la trampa de la deuda y elevar la productividad, lo que requiere empleos de calidad, aumentando la competitividad en base a factores de futuro y no en base a recortes salariales y sociales”. 

Toni Ferrer ha realizado estas declaraciones durante su intervención en la Conferencia de Alto Nivel de la Comisión Europea sobre Diálogo Social, donde ha señalado que “Europa está perdiendo el tren del desarrollo frente a otras partes del mundo. Debe proponer una nueva estrategia colectiva, porque la austeridad aplicada desde 2010 ha fracasado para toda Europa. No ha sido austeridad, ha sido despilfarro, recortes y pobreza”.

“En Europa ahora hay más desigualdad y más pobreza que antes de la crisis. Estamos más desunidos, con mayores grietas políticas, económicas y sociales. Se necesita un impulso a la altura de las circunstancias y el Plan Juncker, tal y como está diseñado, no lo es”.

En este sentido, en el plano económico, el movimiento sindical europeo reclama “un nuevo plan de inversiones más ambicioso, como el que propone la propia Confederación Europea de Sindicatos (CES)​, para aumentar la inversión un 2% del PIB anual durante los próximos diez años; excluir la inversión pública en industria e infraestructuras del déficit de cada país; o establecer una nueva pauta más coherente de reducción de los déficits y la deuda”.

Además, es necesario “implementar una política fiscal europea que coordine los impuestos sobre el capital, que erradique los paraísos fiscales y combata la evasión fiscal; una apuesta pública por las actividades que generen más valor añadido; y, sobre todo, más diálogo social”.

En el plano laboral, “necesitamos que la actividad económica crezca durante años para crear empleos de calidad, estables y con derechos. No vale con imponer reformas laborales que precarizan más el empleo y dinamitan las relaciones laborales, como ha ocurrido en nuestro país,  sino que es necesario reforzar la negociación colectiva y fortalecer los sistemas de formación; apostar por que los salarios mínimos garanticen remuneraciones dignas en todos los países; políticas de empleo más eficientes; promover los nuevos yacimientos de empleo; y elevar la participación de los trabajadores en las empresas y reforzar el diálogo social a todos los niveles”.