Los Agentes para la Protección de la Naturaleza exigen que no se les desvincule del operativo de incendios

Los Agentes para la Protección de la Naturaleza (APNs) convocados por FESP UGT y CCOO se han concentrado hoy a las a las puertas del edificio Pignatelli bajo el lema "APNs en Extinción" para exigir que se convoque una mesa de negociación donde se traten sus carencias y cualquier pretensión de modificar de sus condiciones laborales.

Los sindicatos denuncian las intenciones del ejecutivo aragonés de desvincular progresivamente a los 330 APNs que aproximadamente forman parte del operativo de prevención y extinción de incendios forestales. Estos funcionarios, repartidos por toda la geografía aragonesa, son parte indispensable del mismo al actuar como Director de Extinción en caso de siniestro y como responsables de dirigir las cuadrillas forestales y los trabajos de prevención de incendios, así como de investigar las causas que los provocan.

Los técnicos y los responsables políticos del Gobierno de Aragón alaban las bondades de un modelo de operativo que es puesto de ejemplo en toda España por su alta eficacia y bajo coste relativo, con más de 40 años de implantación en Aragón. Sin embargo, sin explicar técnicamente la razón de los cambios propuestos, pretenden apartar a un colectivo de contrastada profesionalidad y experiencia en prevención y extinción de incendios forestales y los mejores conocedores del monte, lo que resulta  vital para planificar la extinción con seguridad y eficacia.

Además, tras un año marcado por el asesinato de dos  agentes forestales  en Lérida, no se ha producido ningún avance en materia de seguridad. No existen protocolos de las distintas tareas que permitan adaptarse a la legislación de prevención de riesgos laborales, siendo el ejemplo más flagrante la ausencia de un protocolo de actuación para los agentes encargados de la vigilancia de la caza.

A todo lo anterior se unen la reclamación de más y mejores medios y condiciones laborales. El número de funcionarios se ha reducido en más de 75 efectivos en los últimos años; el porcentaje de interinidad es excesivo al no ofertarse las suficientes plazas en oposición y la distribución de efectivos no responde a las necesidades actuales.

El parque de vehículos es claramente insuficiente y su antigüedad supone un peligro para los agentes forestales y el resto de usuarios de las vías públicas. También hay una carencia en los sistemas de comunicaciones, con una red de emisoras obsoleta con grandes zonas de sombra, y sin teléfonos corporativos para todos los agentes, de equipamiento informático, óptico y tecnológico, de oficinas comarcales modernas, de ropa de trajo adecuada y de una imagen corporativa.