UGT ha sido protagonista de los avances sociales y laborales de este país

El Secretario General de UGT, Pepe Álvarez pone en valor, durante la Asamblea Confederal en Córdoba, los logros obtenidos durante los últimos años para impulsar los derechos de la clase trabajadora y aborda los retos a futuro de la organización y de nuestro país

Logros como “todas las medidas que hemos conseguido tras la pandemia para que el lema de “que nadie se quede atrás” se haga realidad. Hemos realizado un trabajo muy importante durante los últimos años para que las personas no tengan tantas dificultades para llegar a fin de mes”, ha señalado Pepe Álvarez.

En este sentido, ha puesto en relieve alguna de las medidas impulsadas por el sindicato, como “los ERTE, que han permitido salvar cerca de 4 millones de empleos; el Ingreso Mínimo Vital para los colectivos más vulnerables, a pesar de la falta de medios que aún se necesitan para poder aplicarlos; la ley del teletrabajo, pionera en toda la UE; y la Ley Rider, que queremos regule y ponga coto a los desmanes de las plataformas digitales que hunden nuestra vida y que acabe con los falsos autónomos”.

Además, ha destacado “las leyes que hemos impulsado para favorecer la igualdad y acabar con la brecha de género; la subida del SMI, que en cinco años ha pasado de 655 euros a los 1.000 actuales; la reforma de las pensiones, que ha derogado la del 2013 del PP y ha asegurado el poder adquisitivo de nuestros y nuestras pensionistas actuales y futuros; y la reforma laboral, clave para el impulso de la economía y el empleo y para la mejora de los derechos de las personas trabajadoras”. 

Retos imprescindibles

Durante su intervención, el Secretario General de UGT ha abordado los retos a futuro de nuestro país. “El primero de ellos”, ha considerado, “tiene que ser el aumento de los salarios. Vamos a mantener esta reivindicación el tiempo que sea necesario. La inflación está disparada, más aún tras la crisis bélica que sufrimos en Europa, y las personas trabajadoras no pueden pagar sus efectos”.

Por ello, ha reclamado a los delegados y delegadas “que no firmen los convenios de cualquier manera. Solo debemos firmarlos si contienen un aumento claro del poder adquisitivo de las personas trabajadoras, y esto se asegura también con las cláusulas de garantía salarial. Hoy solo el 16% de los convenios tienen esta cláusula. Se tiene que extender al conjunto de los convenios”. 

En este sentido, ha destacado que “el éxito que tengamos para llegar a firmar el V Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) va a depender de la capacidad que tengamos de hacer ver que no les vamos a firmar los convenios de cualquier manera. Hay que movilizarse para conseguir mejores convenios”. 

Otro de los retos a abordar es “la segunda parte de la reforma laboral. Queremos empezar los trabajos para impulsar un nuevo Estatuto de los Trabajadores del siglo XXI, que actualice las relaciones laborales y englobe todas aquellas cuestiones que han cambiado desde los años 80, como los efectos de la digitalización en la economía. Un Estatuto que recoja la nueva realidad productiva y también nuevos derechos para los delegados y delegadas, con el fin de que estén protegidos cuando se presentan a las elecciones sindicales, garantizando la acción sindical en las empresa”.

Además, ha considerado que la salud y seguridad en el trabajo “es uno de los graves problemas que tiene nuestro país. Queremos actuar en relación a esta cuestión reformando la ley. Cada día hay dos personas que mueren como consecuencia de su trabajo y esto es muy grave. El Estado debe financiar los costes que representa el poder trabajar por la prevención en los centros de trabajo. Queremos instaurar los delegados provinciales de salud y seguridad en el trabajo que trabajen sobre esta cuestión y acabar así con todas las enfermedades profesionales y la siniestralidad en los centros de trabajo. Situaciones como las derivadas del amianto o la salud mental deben acabarse. Por ello, vamos a pedir al Gobierno que abra una comisión para abordar una nueva ley de salud y seguridad en el trabajo”.

Para Pepe Álvarez, la reducción del tiempo de trabajo es un factor clave en la nueva era productiva. “Para construir un coche hace falta menos de 30 veces de trabajadores y trabajadoras que se necesitaban a finales del siglo pasado. Mañana, con el coche eléctrico, rebajaremos más trabajadores de manera drástica. Si queremos mantener el empleo, hay que reducir el tiempo de trabajo. Queremos que las 32 horas laborables a la semana sean el futuro de nuestra jornada de trabajo. Iremos a por ellas en España y en Europa para crear empleos de calidad”. 

Y los fondos de reconstrucción, “una gran oportunidad para España. Queremos que sirvan para transformar las empresas, crear empleos de calidad e ir a una economía verde y sostenible. Son una gran oportunidad para construir una España más verde donde la contaminación desaparezca y para fortalecer nuestros servicios públicos. Es imprescindible invertir más para solventar las necesidades de los ciudadanos y ciudadanas”. 

El Gobierno debe abrir una negociación para abordar las medidas contra el precio de la energía

El Secretario General de UGT ha recordado que esta Asamblea Confederal “se realiza tres años después de la última debido a la crisis de la pandemia. Desde el año 2016, hemos tenido tres gobiernos en España, se han celebrado dos elecciones generales, Reino Unido ha dejado la UE, hemos sufrido una pandemia terrible…y cuando pensábamos que íbamos a poner proa para entrar a fondo en solucionar los problemas de las personas, aparece la invasión de Putin en Ucrania. Hay cientos de miles de rusos que están en contra de esta invasión, es Putin la que está cometiendo esta masacre”. 

Una guerra que “ha generado una crisis en todo el planeta. El Gobierno, además de este paquete de medidas positivo que ha puesto en marcha, debe abrir un proceso de negociación para hacer frente a los efectos de los precios de la energía”. Además, “la UE debe situar normas para que la isla ibérica regule el precio de la energía de acuerdo al coste de producción, que en el caso de la luz es menos de la mitad de lo que nos cobran. Se hace imprescindible un control de precios y atajar a los especuladores, que tanto se están beneficiando con esta crisis”.