UGT y CCOO entregan a la Comisión Europea sus propuestas en materia de prevención de riesgos laborales

​Delegaciones de UGT y CCOO, encabezadas por los Secretarios de Salud Laboral y Medio Ambiente, Marisa Rufino y Pedro J. Linares, han entregado en el día de hoy a la Comisión Europea sus propuestas en materia de prevención de riesgos laborales, con motivo de la celebración del Día Internacional de la Salud y Seguridad en el Trabajo.

Para ambas organizaciones, la situación de la salud en el trabajo en Europa se caracteriza en la actualidad por el deterioro de las condiciones de trabajo y la parálisis de las políticas de prevención, agravada de manera significativa por las políticas aplicadas en la Unión Europea. Todo ello está provocando un aumento de las desigualdades y una mayor precarización en el trabajo.

UGT y CCOO consideran que la lucha contra la siniestralidad debe reducir las diferencias sociales y combatir la precariedad laboral. Las condiciones de trabajo actuales son insostenibles para la mayoría de los trabajadores y trabajadoras.

La planificación de políticas de salud en el trabajo se remonta a más de treinta años. La última estrategia abarcaba el período 2007-2012, estrategia que tenía como objetivo primordial la reducción del 25% de los accidentes de trabajo durante este periodo.

A partir de la evaluación de la estrategia 2007-2012 se pretendía hacer un balance para mejorar en el período 2013-2020. Sin embargo, hoy en día, aún no existe el compromiso de la Comisión por esa nueva estrategia que afianzaría los logros de la de 2007-2012.

Para ambas organizaciones, la crisis se utiliza como excusa, como una tapadera para imponer una ideología liberal conservadora, que sólo beneficia a los especuladores internacionales y a la banca mundial, verdaderos culpables de esta situación. La Unión Europea tiene que escuchar a la ciudadanía, que reclama la vuelta a políticas sociales justas y poner en el centro de la acción política la salud laboral y unas condiciones de trabajo dignas y democráticas.

La UE no puede tratar la salud de los trabajadores como una mercancía que se pueda eliminar sin más, por lo que resulta imprescindible la adopción de políticas sociales sin esperar a la recuperación económica y el empleo; apostar decididamente por la conciliación de la vida personal, familiar y laboral; y poner en marcha de forma inmediata la Estrategia Europea de Seguridad y Salud, con objetivos claros y precisos.

Además, es fundamental establecer un modelo de directivas que sean normas concretas en los Estados para el garantizar la seguridad y salud, como se hacía en los años 90; implantar medidas eficaces para evitar la proliferación del “Dumping Social”; y poner especial atención para que las medidas que favorecen la libre circulación de prestadores de servicios en la UE no mermen las garantías para la seguridad y la salud de los trabajadores, entre otras cuestiones.​