Aragón no se ha recuperado del impacto inicial de la pandemia en el empleo

Los datos de la EPA del tercer trimestre de 2021 han sido buenos para el empleo en Aragón, con una creación de empleo que se ha traducido en una disminución correlativa del paro, solo matizada por un ligero crecimiento del número de activos. El sector que ha tirado del empleo ha sido el más castigado durante la crisis; comercio y hostelería, sin duda con un efecto estacional. Es básicamente empleo asalariado, y donde uno de cada cinco empleos son temporales. Por otro lado, la comparación con el mismo trimestre del año anterior, uno de los peores momentos de la crisis producida por la covid19, se corresponde con un aumento de la actividad, el descenso del paro y la generación de casi veintidós mil nuevas ocupaciones, con las tres cuartas partes de ese incremento en el empleo femenino. En el año, el sector más perjudicado es la industria, que pierde más de nueve mil empleos. Crece en el año el empleo asalariado en el sector privado, pero sobre todo entre los autónomos. La calidad del empleo creado en el año es mala, porque todo el empleo asalariado que se genera es temporal.

Abarcando todo el periodo de crisis pandémica, podemos decir que en Aragón no nos hemos recuperado del impacto inicial, al contrario que en España, donde ya se ha recuperado la ocupación. El balance covid en Aragón nos habla por el momento de una fuerte caída de activos- todos masculinos con un crecimiento de las activas- seis mil ocupaciones menos y una caída del paro debida a la disminución de la actividad, aunque esta situación afecte sobre todo a los hombres. Los sectores “perdedores” son los servicios, pero también la industria, y el empleo asalariado privado es el que sobre todo ha pagado la crisis. También la calidad del empleo, porque se han perdido veinte mil empleos indefinidos y todo el empleo creado es temporal. Ante esta situación es imprescindible para UGT Aragón:

  • Las actuales incertidumbres impiden saber cómo evolucionará la cantidad de empleo, pero si se puede actuar sobre la calidad, impidiendo, mediante una nueva legislación laboral, que la recuperación se base en empleo precario, por lo que urge la derogación de la reforma laboral de 2012.
  • Paralelamente, la recuperación tampoco se puede basar en la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, por lo que la derogación de la reforma laboral debe servir también para recuperar, por parte de los trabajadores, poder de negociación para equilibrar los salarios con el incremento de los precios.
  • La desigualdad de la recuperación por sectores, por último, hace pensar que es necesario articular políticas activas de empleo que permitan recualificar y reorientar a una gran cantidad de trabajadores, al tiempo que se refuerzan las políticas de protección social. 

Los datos

Aunque no se haya recuperado el nivel de ocupación previo a la pandemia, los datos de la EPA del tercer trimestre de 2021 indican una clara recuperación del empleo si atendemos a las habituales comparaciones anual y trimestral.

El número de activos crece tanto en España como en Aragón, más en el ámbito nacional, y lo hace, en el caso de Aragón, por la aportación masculina, mientras disminuyen las activas. El dato de actividad es positivo tanto en términos anuales como trimestrales, pero si atendemos a los niveles previos a la pandemia (tercer trimestre de 2019), en Aragón hay en estos momentos trece mil activos menos y cinco mil inactivos más, teniendo en cuenta que la población de dieciséis y más años ha disminuido en ocho mil personas, de las cuales el sesenta por ciento son hombres.

En realidad, la inactividad durante la pandemia ha crecido entre los hombres y ha disminuido entre las mujeres, y aunque en ambos casos ha aumentado el número de personas dedicadas a los estudios, entre las mujeres destaca la disminución de inactivas dedicadas a las tareas del hogar.

La tasa de actividad se está recuperando tanto entre hombres como en mujeres, pero hay que tener en cuenta que en el caso de los hombres se sitúa en un 63.97%, casi tres puntos por debajo de la existente en el tercer trimestre de 2019, y en el caso de las mujeres es hoy del 54.11%, casi un punto por encima de la previa a la pandemia.

La ocupación aumenta tanto en Aragón como en España, con un resultado más favorable en la comunidad autónoma. Los quince mil ocupados que ha sumado Aragón en el último trimestre suponen un incremento relativo del 2.61%, frente al nacional, del 1.83%. El aumento se produce sobre todo entre las mujeres, con doce mil ocupadas más, mientras que el tercer trimestre aporta tres mil nuevos ocupados. La comparación anual es, sin embargo, menos favorable en Aragón que en España; el incremento del 4.45% estatal supera al 3.86% aragonés con casi veintidós mil ocupados más respecto al tercer trimestre de 2020. De ellos 15.500 son mujeres y 6.400 hombres.

Si atendemos a todo el periodo de la pandemia, a Aragón le queda recuperar seis mil ocupaciones. El reparto por sexos, sin embargo, es muy desigual, pues mientras se han perdido doce mil empleos masculinos, tenemos seis mil ocupadas más.

Respecto al anterior trimestre, la mayor recuperación del empleo se ha producido en los servicios de comercio y hostelería, con 8.800 ocupados más, con aportaciones también de la industria y de otros servicios. Han perdido empleo el sector financiero y el sector público. Anualmente, son los servicios públicos, la construcción y las actividades artísticas y recreativas los sectores que más empleo aportan, mientras que la industria manufacturera pierde 9.400 empleos. En términos globales de la crisis provocada por la covid, son los servicios, comercio y hostelería, los que pierden más empleo (-10.300), pero no queda lejos la industria (-7.200), y los servicios financieros continúan en declive. Crean empleo en este periodo los servicios públicos, los servicios profesionales y actividades artísticas y recreativas y la construcción.

El empleo creado en este trimestre es sobre todo de asalariados del sector privado. En el año, sin embargo, la aportación relativa de los autónomos (empresarios sin asalariados) es la mayor, con un incremento del 9.52% (5.600 ocupaciones), frente a los asalariados del sector privado, que crecen un 3.76% (13.800 ocupaciones. Si abarcamos el periodo de la crisis covid, el número de ocupaciones perdidas, 6.000, coincide exactamente con el de asalariados del sector privado que han perdido su empleo. No obstante, también el número de trabajadores por cuenta propia ha disminuido, siendo compensada esa pérdida por el incremento de asalariados del sector público, que han aumentado.

En cuanto a la calidad del empleo, en el último año se han generado 10.700 ocupaciones por tiempo indefinido, en el caso de los asalariados, por 2.700 temporales. Las cosas cambian si abrimos el foco y abarcamos un periodo mayor: en el año, todo el empleo asalariado creado ha sido temporal, y en el conjunto de la crisis se han destruido 20.000 empleos indefinidos y se han creado 16.700 temporales.

En Aragón hay, en el tercer trimestre de 2021, 12.200 parados menos que en el trimestre anterior, lo que supone una caída relativa del paro del -17.68%, cifra muy superior a la de España, donde el número de parados cae un -3.59%. En el conjunto del año en Aragón hay casi veinte mil parados menos, y la caída de población activa hace que tengamos hoy menos parados que antes de la pandemia.

En el último trimestre la caída del paro ha sido exclusivamente femenina, habiendo aumentado muy ligeramente el paro masculino, y en el último año ambos sexos han tenido un comportamiento similar, con una disminución de parados del 24.51% frente al 27.03% de las paradas. En el conjunto de la pandemia, el efecto de caída del paro por disminución de los activos se ha producido entre los hombres, que en conjunto tienen menos activos (-16.000), menos ocupados (-12.000) y menos parados (-4.000). Entre las mujeres, el descenso del paro en este periodo se debe a un aumento de la ocupación.

La tasa de paro se sitúa en Aragón en el 8.79%, frente al 14.57% del conjunto de España. Entre los hombres la tasa de paro está en el 7.91%, y entre las mujeres en el 7.79%. La tasa de paro actual es nueve décimas menor que en el tercer trimestre de 2019, habiendo disminuido siete décimas entre los hombres y once décimas entre las mujeres.

El paro de larga duración ha crecido más entre los hombres que entre las mujeres. Para ambos sexos el 41.9% de los parados lo son de larga duración, siendo este porcentaje del 44.65 entre los hombres y del 39.39 entre las mujeres.