Es necesario luchar contra el fraude en la contratación y mejorar la normativa

Las cifras del mes de febrero de paro registrado se vuelven a corresponder con las importantes restricciones a la actividad que se hacen necesarias imponer para proteger la salud de los ciudadanos. La aceleración del proceso de vacunación debería servir para fundamentar un mayor dinamismo de la economía en los meses próximos y, por tanto, la creación del empleo. La destrucción masiva de empleo precario durante la crisis ha creado el efecto estadístico de una aparente mejoría de su calidad, pero no hay margen de duda; si no cambia nada, la precariedad volverá a dispararse en cuanto la economía genere empleo. Para UGT Aragón es prioritario:

  • Derogar la reforma laboral y mejorar las normas sobre contratación, primando el empleo indefinido, así como luchar contra el fraude en la contratación.
  • El sistema de protección social está dejando fuera a una parte muy importante de los parados. El 55% de los parados aragoneses (cuarenta y siete mil) no tienen ningún tipo de prestación, por lo que es necesario revisar el actual sistema para no dejar fuera a una cifra tan importante de personas.

En el mes de febrero de 2021 el paro registrado se ha incrementado en Aragón en dos mil personas, lo que eleva el total a 87.158 personas, lo que supone un 2.35% más que en el mes de enero. En España el paro también ha crecido, pero lo hace en menor medida, 1.12%, y supera la cifra de los cuatro millones de parados registrados.

El paro ha subido por encima de la media en Teruel (2.67%) y Huesca (2.46%), y por debajo en Zaragoza. Por género, se ha incrementado un 1.33% entre los hombres y el 3.07% entre las mujeres, que suponen casi el 60% del total de parados. También crece más entre los menores de veinticinco años (4.86%) que entre los mayores (2.03%) y por sectores baja en agricultura y construcción, crece en servicios y entre los que buscan su primer empleo y también aunque por debajo de la media, en industria.

En términos anuales el mercado laboral aragonés también ha tenido peores datos que el español. Mientras el paro registrado ha crecido en España un 23.5% desde febrero del año 2020, en Aragón lo ha hecho en un 30.14%. Al contrario de lo que ocurría en términos intermensuales, el paro ha crecido más, a lo largo del año, entre los hombres que entre las mujeres. Por edad, sin embargo, se repite la pauta y el paro de los menores de veinticinco años crece el doble que el de los mayores (55% frente a 27.45%). El sector en el que más crece el desempleo es el de los que buscan su primer empleo (46.20%), y con agricultura en segundo lugar y la construcción, la industria y los servicios por debajo de la media. Huesca, con un incremento anual del paro del 45.22% es el territorio aragonés más castigado. Teruel también por   encima de la media y Zaragoza por debajo.

 Durante el mes de febrero las afiliaciones a la seguridad se incrementaron en España en 20.632, lo que supone un incremento del 0.11%. Ese dato es mejor en Aragón, que  suma 1.384 nuevas afiliaciones, con un incremento porcentual del 0.25%. Ese  incremento se sostiene fundamentalmente por la agricultura y la construcción, con incrementos de 1.167 (3.27%) y 699 (2.01%) afiliaciones respectivamente. También mejoran, aunque en mucho menor medida la industria, la enseñanza o las actividades profesionales. En el lado negativo, el comercio, la hostelería y la sanidad y los servicios sociales.

Los datos anuales son, sin embargo, peores en Aragón que en España. Mientras en el conjunto del país las afiliaciones han caído en 400.117 (-2.08%), en Aragón se han perdido 13.546 (-2.35%). En estos términos de anualidad, los sectores más castigados siguen siendo los que citamos desde el principio de la crisis de la Covid19: hostelería con 8.027 afiliaciones menos (-20.28%) y actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento con 1.907 afiliaciones menos (-19%). En menor proporción pierden afiliación también los sectores de otros servicios personales, educación, comercio, construcción y la industria manufacturera. En el lado contrario, las actividades sociosanitarias, las administraciones públicas, la información y comunicaciones y la agricultura ganan afiliación. Por territorios, es Huesca la provincia más perjudicada.

A estas cifras hay que añadir el dato de los trabajadores que permanecen en expediente de suspensión o reducción de jornada, que en el mes de febrero fueron una media de 17.040 personas, frente al 15.293 de enero. Se trata de un aumento de 1.748, un dato un poco más acusado en Huesca pero que en términos regionales se queda en el 11.42% frente al incremento nacional del 26.75%. Teniendo en cuenta estas cifras, y comparando con el mes de febrero de 2020, la actividad laboral real ha caído en España un 6.8% mientras en Aragón lo ha hecho en un 5.5%.

La calidad del empleo creado apenas es un poco mejor en Aragón que en España, donde el porcentaje de contratos indefinidos sobre el total de los celebrados se queda en el 10.92%. En Aragón esa cifra asciende al 11.48%, aunque en este caso Huesca y Teruel superan la media regional y Zaragoza queda por debajo. La cifra global de contratos sigue estando muy por debajo de la del año anterior, ya que se han celebrado 33.000 contratos frente al 44.000 de febrero de 2020, justo una cuarta parte menos.

El ligero repunte de los puestos de trabajo indefinidos a tiempo completo (el 51.36% del total en enero de 2021, se debe a la fuerte destrucción de empleo temporal que ha provocado la crisis; prácticamente se han destruido 445.000 empleos precarios, compensados por tan solo 31.000 empleos estables.

En cuanto a las prestaciones, si excluimos las prestaciones por ERTE, solo el 52.68 % de los parados aragoneses en noviembre cobraba algún tipo de prestación, pero solo el 27% tenía una prestación contributiva media de 851.7 euros mensuales. De los 87.000 parados aragoneses, solo 40.000 reciben una prestación, por lo que otros 47.000 permanecen en el paro sin ningún tipo de prestación.