La igualdad y el rejuvenecimiento del mercado laboral deben ser uno de los objetivos de la recuperación

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El 2020 es un año que no olvidaremos ni por la situación sanitaria ni por las consecuencias para la economía y el empleo. Tampoco sabemos hasta cuándo se van a extender” ha afirmado esta mañana el secretario general de UGT Aragón, Daniel Alastuey en la presentación del informe “Análisis del mercado laboral en Aragón en el 2020. Perspectivas, para 2021”. “La caída de la economía puede que se recupere con cierta celeridad- se está hablando del año 2022-  pero estamos seguros que las cifras de empleo no”. Alastuey ha alertado también sobre los cambios de tendencia que se están produciendo en el sistema productivo.

El informe elaborado por el sindicato concluye que 2020 no se puede abstraer del contexto de lenta y desigual recuperación de la crisis de 2008. Destaca que el empleo sigue quedando rezagado respecto a otras magnitudes - los excedentes empresariales se recuperaron en 2016, el PIB, en 2017, las rentas de los asalariados en 2019-. “Es un año que no ha hecho más que profundizar en ese retraso sin que se hayan solucionado los problemas estructurales que lastran un mercado laboral con excesiva precariedad”.

Actividad, paro y ocupación

Durante el pasado año Aragón perdió población activa, hombres, y correlativamente ha visto incrementado el número de inactivos, hombres también, sobre todo personas que estudian y jubiladas.

Según la Encuesta de Población Activa se han perdido 23.000 ocupados, con mayor pérdida de empleo femenino y existen 16.000 parados más, también sobre todo mujeres, que representan un 75% del total de nuevos parados. De hecho una de las principales conclusiones del informe es que “La crisis ha a afectado más a las mujeres, y sobre todo a las mujeres jóvenes”.

El informe pone de manifiesto que nuestro mercado de trabajo envejece: la pérdida de empleo se da sobre todo en la franja de trabajadores de entre 25 y 44 años. Se produce mayoritariamente en sectores como la hostelería, las actividades recreativas y culturales, los servicios personales y la educación. Por provincias, Huesca es claramente, el territorio más perjudicado en Aragón.

El paro de larga duración se mantiene en términos absolutos, aunque en términos relativos baja por la afluencia de nuevos parados. Sobre este colectivo ha mostrado preocupación el secretario general de UGT Aragón ya que su peso “ha quedado maquillado por las cifras de 2020” y ha augurado la posibilidad de que sufra un aumento de su número en los meses de marzo y abril, por la pérdida del empleo de muchas personas al inicio de la crisis sanitaria en 2020. En relación a este hecho ha destacado que la tasa de cobertura de los parados ha disminuido doce puntos en el año y "hay que pensar que, a partir de ahora, cumplido el año de crisis, muchas personas empezaran a perder su prestación, aparte de que están con el 50% de la base reguladora".  

Otro aspecto sobre el que ha llamado la atención es el acercamiento de los datos de la EPA con el de las afiliaciones a la seguridad social en estos meses. Parecen indicar que una parte del empleo perdido es empleo irregular y procedente de sectores con mayor precaridad, lo que situaría a esas personas en una posición más vulnerable, que quienes están cubiertos por un sistema de prestaciones y que podrían pertenecer a las denominadas “colas del hambre”. “Estamos asistiendo a un paro encubierto que no figura en las cifras oficiales, pero que afecta a muchísimas personas

ERTES, salarios y SMI

Han tenido menos incidencia en Aragón, que ha destruido más empleo, pero ha utilizado menos la figura de los ERTES lo que hace que la ocupación real, finalmente, sea mayor en Aragón que en España.

Los salarios han podido recuperar poder adquisitivo gracias a la negociación colectiva, pero sobre todo a la moderación del IPC. El incremento de SMI ha permitido que los trabajadores más vulnerables empezaran a igualar los incrementos de los mejor remunerados.

Brechas de género

En cuanto a las brechas de género la crisis del COVID19 ha interrumpido el proceso de cierre que venían experimentándose en los últimos a años” – la brecha en la población activa era del -14,58 en 2007; el -7,83 en 2019 y el - 6,69 en 2020. En cuanto a la ocupación ha pasado del -15,73 en 2007 hasta el -9,34 en 2019 y el -9,66 en 2020. En cuanto al número de paradas ha crecido importantemente desde 2019, hay un 14, 43% de mujeres en desempleo más que hombres, mientras que en 2007 era el 6,74 y en 2019 el 5,52%

Propuestas

Para mejorar la situación del mercado laboral y la recuperación económica, Daniel Alastuey ha incidido en seguir luchando contra la pandemia, también a través de la vacunación masiva, pero ha subrayado que “faltan por aplicar otras medidas”  tales como la derogación de la reforma laboral de 2012 para equilibrar la calidad del empleo; profundizar en la dignificación salarial, de forma especial con la subida del SMI y prepararse para una aplicación eficiente de los fondos europeos – canalizando desde el Diálogo social la mayor cantidad posible de proyectos-

Entre otras medidas también ha pedio políticas activas de recualificación y recolación, iniciar una reflexión sobre la reducción global del tiempo de trabajo ante tendencias como la digitalización y que la igualdad y el cierre de las brechas sea uno de los objetivos de la recuperación.