Plantilla de limpieza muy mermada en el Hospital Miguel Servet en la segunda ola

Los recortes en la plantilla de limpieza acumulados en la última década - producto de una deficiente gestión privatizada del servicio y de la falta de control sobre el mismo del Servicio Aragonés de la Salud- está provocando graves deficiencias en la limpieza del hospital, incluso en momentos como este.

Las políticas de recorte del gasto público de la última década han deteriorado y precarizado, más aún de lo que estaban, los servicios de limpieza en los hospitales, centros de especialidades y centros de atención primaria de la red del SALUD.

 

Una situación que se agravó con el último concurso público de 2016, por el que varias empresas fueron adjudicatarias de los servicios, en el caso del Hospital Miguel Servet fue CLECE, empresa de servicios del Grupo ACS. Este millonario concurso público significó un antes y un después en la contratación pública de los servicios de limpieza del SALUD. Empezó a ejecutar en 2017 su contrato con el SALUD, aplicando los criterios por los que había resultado adjudicataria. Desde entonces, la plantilla neta de los tres edificios del complejo hospitalario ha pasado de 342 trabajadores a 268 en el año 2020.

En la actualidad el Hospital Miguel Servet afronta la segunda “ola” de la pandemia y el servicio de limpieza está como en la primera, con el agravante de que ni siquiera se está reforzando con contratación eventual. Padecen también sobrecarga de trabajo. Por ejemplo una sola limpiadora destinada en el servicio de Cirugía Mayor Ambulatoria tiene que hacerse cargo de la limpieza diaria de entre 17 y 26 quirófanos; en el turno de tarde en el edificio de Traumatología se quedan diariamente, grandes zonas sin limpiar ni desinfectar, o una sola limpiadora en turno de mañana tenga que limpiar 19 habitaciones de hospitalización (y desinfectar si son Covid) además de limpiar el control de planta, farmacia, baños, pasillos, despachos, etc.

En otros casos en el turno de mañana del Edificio Multifuncional disponen entre 9 o 10 trabajadoras para atender 15 zonas de trabajo, entre las que se encuentran UCI’s, urgencias y quirófanos, o la enorme sobrecarga de trabajo que padece el personal de la Residencia General a la hora de atender las exigencias de la limpieza y desinfección de las ‘zonas covid’ con el mismo personal que antes de

La pandemia. Además, diariamente se detecta de forma persistente falta de papel de manos y jabón para reponer dónde procede y que la empresa ahorra. Asimismo, ningún día se desinfectan las salas de espera, ninguno de sus elementos, priorizando la limpieza de lo más visible de cara al usuario, ventanas, pasillos y escaleras y hall.

Estas situaciones se agravan los fines de semana y festivos por el descanso semanal de las trabajadoras y porque la limpieza que el SALUD contrata con la empresa es menor para esos días.

Desde el sindicato tenemos constancia de que jefes de planta y de servicio han elevado quejas a la Dirección del hospital y al propio SALUD ante las carencias del servicio de limpieza,

UGT ha denunciado, tanto en la Dirección de gestión del centro como en el SALUD, los graves problemas de la gestión del servicio de limpieza. Sin embargo, ni el hospital ni el SALUD han tomado en serio las quejas del sindicato, trasladadas por las trabajadoras. Afirman que es un servicio subcontratado y que los mecanismos de control del contratista funcionan adecuadamente. Como poco, faltan a la verdad.

UGT exige que, de inmediato, se refuercen las plantillas de la limpieza de la red del SALUD y que, de cara a la próxima adjudicación de los servicios en toda Aragón, deje de ponerse en manos de las empresas privadas la decisión sobre cómo se limpia un hospital. A las empresas de limpieza no les importa el servicio que prestan, tan solo extraer en el menor tiempo posible el máximo de recursos públicos, no solo a costa de su tasado beneficio industrial, sino incrementándolo incumpliendo sus compromisos con el SALUD y violentando los derechos de sus trabajadoras y trabajadores.