Si están bien acompañadas, denunciar es una posibilidad para defender derechos y regularizar la situación de las víctimas

La pobreza, la desigualdad y la exclusión social son el motor de la explotación laboral en Aragón es una de las principales conclusiones del informe sobre trabajo forzoso que ha presentado hoy UGT Aragón, con motivo de la celebración mañana del Día europeo contra la trata de seres humanos. Hasta el 30 de septiembre de 2022 la organización ha detectado 36 nuevos casos en la Comunidad autónoma con un total de 62 víctimas, 21 más que el año pasado.

En opinión de Antonio Ranera, responsables del Departamento de Migraciones de UGT Aragón el crecimiento del número de casos y víctimas tiene que ver con el trabajo continuado del sindicato, con un aumento de la red de detección, y una progresiva pérdida del miedo a denunciar.

El trabajo forzoso es un fenómeno presente en todo el mundo, también en nuestro país, y en Aragón a través de la explotación laboral y sexual y de la trata de seres humanos en sus diferentes formas. Las personas extranjeras son las principales víctimas de la explotación laboral, y dentro de ellas, las que se encuentran en situación irregular por su mayor vulnerabilidad.

La explotación laboral tiene consecuencias devastadoras; la cronificación de la pobreza y exclusión social de las víctimas, la perduración de la situación de irregularidad “aceptan condiciones de exclavitud o explotación ante la esperanza que les hagan una oferta de trabajo que puedan regularizar su situación, pero nunca llega” explica Ranera

El sindicato desarrolla un trabajo continuado en este campo desde 2015. Realiza labores de sensibilización y formación para la detección de casos en diferentes colectivos, de coordinación y seguimiento de los delitos mediante contacto con Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, administraciones, organizaciones y una labor de acompañamiento sociolaboral a las víctimas.

En este punto ha puesto en valor el papel de la Asesoría Jurídica del sindicato ya que está permitiendo que las víctimas vean resarcidos sus derechos económicos, tanto en despidos como en reclamación de cantidades y en la regularización de su situación administrativa pudiendo solicitar autorizaciones administrativas de trabajo de residencia. “Si estas bien acompañada denunciar puede ser una posibilidad clara de defender tus derechos y regularizar la situación administrativa en España”.

El perfil de las víctimas

En cuanto al perfil de las víctimas se caracteriza por ser una persona joven, mujer en un número creciente de los casos detectados, de nacionalidad extranjera, y con un riesgo severo de exclusión social.

Las mujeres representan más la mitad de las víctimas con un importante incremento, de 20 a 35, con respecto al año pasado, debido al alto número que trabajaban en empleo doméstico y de cuidados, en la agricultura y en la hostelería “La cara más duda de la exclavitud del siglo XXI en Aragón es la empleada de hogar interna, muchas veces sin papeles ni contrato, trabajando 24 horas al día, 7 días a la semana sin vacaciones y ni festivos”

Pura Huerta, secretaria de Formación y Empleo de UGT Aragón ha señalado la especial dificultad para detectar estos casos en el sector cuidados “la inviolabilidad del domicilio impide a la Inspección de Trabajo actuar, sobre todo en las empleadas en régimen interno” aunque ha valorado los avances que se está haciendo en los nuevos reglamentos. Por esta razón ha reclamado medidas como una campaña de concienciación sobre la contratación en el empleo doméstico, para que la Inspección de Trabajo sea eficiente y tenga más recursos no solo para actuar en determinados sectores- “en hostelería donde tenemos muchos casos se está actuando, pero hay que llegar al sector de cuidados y, sobre todo en ámbito rural”.

Las personas provenientes de la Unión Europea, y de Centroamérica y Sudamérica, suman el 76% del total de víctimas detectadas y las personas jóvenes entre 20 y 35 años representan casi el 50%. En cuanto a la situación administrativa, 3 de cada 10 se encontraban en situación irregular en el momento de acudir a UGT.

Los sectores con mayor prevalencia de casos son la agricultura y ganadería; el trabajo doméstico y de cuidados y la hostelería. El medio rural destaca la mayor proporción en relación a la actividad económica “La España despoblada no se puede suplir con trabajadores de segunda y condiciones labores precarias” ha defendido Pura Huerta.

Entre otras medidas el sindicato demanda reforzar la coordinación estable contra el trabajo forzoso y que se incorpore una evaluación de los recursos existentes, un diseño de un plan de formación para los actores implicados, diversidad cultural y de género a todas las intervenciones, o diseñar estrategias singularizadas según sectores entre otras medidas, en otras.

Informe. Explotación laboral: una realidad persistente