UGT Aragón denuncia el incremento de casos de explotación y trata de seres humanos con fines de explotación laboral en la Comunidad autónoma

El sindicato UGT Aragón ha propuesto esta mañana constituir una Mesa de coordinación sobre la explotación y la trata laboral en la comunidad autónoma ante el incremento de casos atendidos por el sindicato, especialmente en 2019, que hasta finales de septiembre ascendían a 19 y han dejado 22 víctimas. La explotación a estas personas incluye desde el pago de salarios por debajo de lo estipulado o directamente su inexistencia, jornadas laborales prolongadas y durante todos los días de la semana; ausencia de contrato o, si existe, incumplimiento del mismo; hasta violaciones de las normas de seguridad e higiene y tratos vejatorios, entre otros abusos.

La secretaria de Formación y Empleo de UGT Aragón, Pura Huerta y el responsable del Departamento de Migraciones de UGT Aragón, Antonio Ranera han lanzado esta propuesta en la presentación del informe “Explotación y trata de seres humanos con fines de explotación laboral en Aragón: realidades invisibles” en la que a través de los escasos datos que se manejan sobre este tipo de delitos se realiza una aproximación a este fenómeno en la comunidad autónoma. La creación de esta mesa permitiría dotar de más medios humanos, materiales económicos a la detección de estos delitos, mejor coordinación entre los actores implicados, incrementar los recursos sociales para las víctimas y proporcionarles una protección integral y restaurativa, que evite su revictimización, así como la creación de campañas informativas y de sensibilización para mayor el mayor conocimiento de los ciudadanos. En el ámbito nacional, el sindicato también ha demandado la creación de una Ley Integral contra la trata de seres humanos y un plan integral en el que participen los interlocutores socials.

Antonio Ranera ha explicado que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha elaborado un Índice Mundial de Esclavitud por el que se estima que “en Aragón podría existir cerca de tres mil personas realizando cualquier tipo de trabajo forzoso, en cualquiera de sus vertientes; la trata de seres humanos con fines de explotación laboral o sexual, la comisión de delitos, la mendicidad o los matrimonios forzados”.

En cuanto a los casos atendidos por el sindicato, ha concluido que perfil de las víctimas suele responder al de una persona de nacionalidad extranjera- aunque también hay españoles- en edad de trabajar; en muchos casos en situación administrativa irregular y con un riesgo severo de exclusión social.

Durante la rueda de prensa, se ha podido escuchar el testimonio de tres víctimas, que han trabajado en sectores tan diferenciados como la agricultura, el sector textil o el empleo doméstico. Kevin de origen guatemalteco ha relatado que trabajaba con “papeles prestados” hasta 12 horas diarias y que a su salario de 5, 50 euros la hora le descontaban los seguros sociales, el pago del alojamiento, así como el pasaje desde su país.

Otra trabajadora de 21 años contaba su experiencia en el ámbito del empleo doméstico, donde por 420 euros trabajaba 40 horas a la semana y fue despedida repentinamente sin mediar aviso. El caso de Osman comparte características con ambos, al igual que las otras dos víctimas huyó de su país por sufrir extorsión y amenazas. Trabajó largas jornadas encerrado bajo llave en un taller y decidió denunciarlo cuando el salario solo le cubría los gastos de básicos de manutención.

Pura Huerta ha destacado el trabajo que hace el sindicato contra la explotación y la trata con fines de explotación laboral y cómo empezaron a descubrir casos a través de la participación en proyectos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual desde 2008.  “Son realidades invisibles, pero existen y se necesitan más recursos”

Ahora el sindicato desarrolla talleres formativos para su detección con representantes sindicales, personas de las administraciones y entidades que trabajan con personas en riesgo de exclusión social o aquellas de origen o nacionalidad extranjera en riesgo de exclusión social. UGT también colabora y está en contacto con las administraciones y los Fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado y realiza una labor de acompañamiento a las víctimas para ayudarles a rehacer sus vidas.