UGT reclama al Gobierno que retome la agenda de reformas pendiente

Los datos de la EPA del cuarto trimestre de 2020

indican un aumento de la actividad que en Aragón no ha podido ser compensada por el aumento de la ocupación, lo que se traduce en un aumento del paro y un peor comportamiento del mercado de trabajo aragonés respecto al nacional. Dato tras dato, el sector servicios se confirma como el gran perdedor de esta crisis. En Aragón, la provincia de Huesca es la que más está sufriendo la situación. Ni siquiera la pujanza del sector industrial alimentario logra equilibrar los malos datos de empleo en la provincia. La EPA del IV trimestre permite hacer balance del conjunto del año, marcado por la epidemia. Aragón pierde 23.000 empleos y aumenta en casi 16.000 el número de parados, alcanzando una tasa de paro del 12.49%, más de dos puntos y medio por encima de la del IV trimestre de 2019. Por todo ello, para UGT Aragón:

  • Es necesario mantener los instrumentos negociados para paliar los efectos de la crisis, como el mecanismo de los ERTE o las medidas del escudo social, así como ayudas a la supervivencia de las empresas.
  • Estas medidas paliativas deben acompañarse de una puesta en marcha rápida de los fondos de reconstrucción, que impulsen nuevos proyectos creadores de empleo.
  • La principal medida para recuperar la economía debe ser la contención de los contagios, pero sobre todo la rápida difusión de las vacunas que permitan lo antes posible reanudar una actividad económica normal.
  • Junto a todo esto, no es posible seguir retrasando medidas que ya deberían haberse tomado y que tienen que ver con el funcionamiento y calidad de nuestro mercado de trabajo, la consolidación del sistema público de pensiones y una política de rentas que saque de la pobreza a miles de trabajadores

La encuesta de población activa del cuarto trimestre arroja datos positivos respecto al trimestre anterior, pero nos permite también hacer balance del conjunto de un año que ha sufrido las consecuencias económicas y laborales de la pandemia.

En el IV trimestre la actividad ha aumentado tanto en España como en Aragón. En el caso nacional hay 164.300 activos más, lo que supone un incremento del 0.72% respecto al trimestre anterior, mientras que en Aragón el incremento es de 5.300, un 0.82% más.

Sin embargo, en el conjunto del año España pierde casi cien mil activos (-0.41%) y en Aragón son 7.200 menos los activos, lo que supone un retroceso del 1.1%, cifra superior a la nacional.  El reparto por sexos es muy desigual, porque el número de activos masculinos desciende en 7.600 (-2.15%), el de mujeres activas aumenta en 500 (0.17%).

En paralelo, aumenta en el conjunto del año el número de inactivos en Aragón, que se incrementan en 11.900 personas, también aquí con un claro desequilibrio por sexos, porque mientras hay 10.200 inactivos más (5.39% de incremento), tan solo hay 1.600 inactivas más (0.61%). El mayor aumento de inactivos (10.000) se da entre las personas en edad de trabajar que lo son por estar estudiando. En el caso de los hombres, sin embargo, son las situaciones indefinidas las que explican más el aumento, mientras que entre las mujeres hay que destacar la disminución de las que declaran estar dedicadas a las labores del hogar.

En el cuarto trimestre de 2020 la ocupación ha aumentado tanto en España como en Aragón, aunque lo ha hecho con más fuerza a nivel nacional, donde el número de ocupados aumenta en 167.400 (0.87%), mientras en Aragón el aumento es de 800 personas (0.14%) En el territorio ese aumento no se reparte equitativamente, porque Teruel crece en 400 ocupados (0.71%), Zaragoza lo hace en 1.400 (0.34%) y Huesca pierde 1000 ocupados (-1.06%). En el trimestre crecen sobre todo la agricultura, las administraciones públicas y los servicios recreativos y culturales, y pierden, hasta 13.000 empleos los servicios de comercio, hostelería y transportes.

El conjunto del año es, con todo, el que permite hacer un balance de la evolución del empleo en la pandemia. En 2020 la economía española ha perdido 623.000 empleos (-3.12%), mientras la aragonesa ha destruido 23.200 ocupaciones (-3.92%). Por provincias, la que más pierde proporcionalmente es Huesca (6.800 ocupados menos, -6.81%), seguida de Teruel (2.200 ocupaciones menos, -3.72%) y la que mejor ha funcionado ha sido Zaragoza (14.200 empleos menos, -3.28%).

Solo el sector servicios que incluye comercio, hostelería y transportes ha dado cuenta de 25.800 empleos menos (-16.49%), mientras que en el lado positivo hay que apuntar las actividades profesionales, científicas y técnicas, las administraciones públicas, incluyendo sanidad, y, sobre todo, la industria manufacturera, que incrementa su empleo en 8.900 personas (8.39%).

Respecto a la situación profesional, en el año el descenso ha sido igualmente acusado, en términos relativos, entre los empresarios independientes, sin trabajadores, con 5.400 ocupaciones menos (-8.53%) que entre los asalariados del sector privado (33.500 trabajos menos, -8.50%) Se gana empleo sobre todo entre los asalariados de las administraciones públicas, incluida la sanidad, que ganan 14.100 empleos (14.04%)

En cuanto al tipo de empleo asalariado del sector privado, el que más ha sufrido en términos relativos ha sido el temporal con 7.900 ocupaciones menos (-10.08%), frente al indefinido, que ha perdido 25.600 puestos (-8.11%).

Mientras en España la correlación entre actividad y ocupación permite una disminución del paro en el trimestre de 3.100 parados (-0.08%), en Aragón el aumento de las ocupaciones no absorbe el aumento de activos, por lo que el número de parados aumenta en 4.400 (5.74%). Esto sitúa la tasa de paro en Aragón en el 12.49%, frente a la nacional del 16.13%, con un diferencial de 3.64 puntos favorables a Aragón.

Hace un año ese diferencial era ligeramente superior, del 3.85%, cuando la tasa aragonesa se situaba en el 9.93% frente a la española del 13.78%. Esos aumentos de la tasa de paro se deben a los 527.900 parados más que hay en España y lo 15.800 más en Aragón, que elevan el total a 81.000 parados. De estos 28.400 lo son de larga duración (el 35% del total, cifra que apenas varía respecto a los 28.200 de hace un año).