UGT reclama más recursos contra la violencia de género

•  Según los datos oficiales, 1 de cada 2 mujeres (el 57,3%) de más de 16 años sufren violencia a lo largo de sus vidas en España, con más incidencia en las mujeres de hasta 34 años.

•    En Aragón durante el año 2019 se interpusieron 4.244 denuncias por violencia de género - 3.384 en Zaragoza, 414 en Huesca y 204 en Teruel. Durante el primer semestre del 2020 se produjeron 1.555

•    Los contratos bonificados por esta condición siguen siendo residuales. En 2019 tan solo se realizaron 39 en Aragón y en 2020, hasta el 31 de octubre, se celebraron un total de 16.

ZARAGOZA, 24 DE NOVIEMBRE DE 2020. Con motivo del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, UGT reitera su más rotunda condena y repulsa contra todos los actos de violencia contra las mujeres y reclama la necesidad de redoblar los esfuerzos en la lucha contra la violencia machista, más en un momento como éste, en el que el riesgo de exposición se ha visto agravado por las extraordinarias circunstancias que atravesamos por la pandemia.

Así lo demanda el sindicato en el informe “Igualdad frente a la violencia de género. Valórame, no me maltraes”, donde recoge que, según los datos del Observatorio Estatal contra la Violencia de Género, entre el 1 de enero de 2003 y el 31 de octubre 2020, son ya 1.070 las mujeres que han sido asesinadas en España por violencia de género a manos de sus parejas o exparejas. En Aragón esta cifra asciende a 28 mujeres. Este mismo año han sido asesinadas 37 mujeres, y este dramático dato no deja de crecer a medida que transcurren los días.

Además, la Macroencuesta sobre violencia contra la mujer de 2019, publicada este mismo año 2020 por la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, pone de manifiesto el terrible alcance de la violencia que sufren las mujeres por el hecho de ser mujeres. 1 de cada 2 mujeres (un 57,3%) residentes en España de 16 o más años han sufrido violencia a lo largo de sus vidas, y 1 de cada 5 (un 19,8%) la han sufrido en los últimos 12 meses, siendo las mujeres jóvenes las que la padecen en mayor medida ya que el 71,2% de las mujeres de 16 a 24 años y el 68,3% de las mujeres de 25 a 34 años han sufrido algún tipo de violencia a lo largo de sus vidas.

La violencia contra las mujeres, en datos

Diferentes tipos de violencia asolan a las mujeres por el hecho de serlo. Por lo que respecta a la violencia física, el 21,5% de las mujeres han sufrido violencia física a lo largo de la vida por parte de cualquier persona (pareja actual, parejas pasadas o personas con las que no se ha mantenido una relación de pareja), y el 1,7% de mujeres, en los últimos 12 meses.

En cuanto a la violencia sexual, el 99,6% de las mujeres que han sufrido este tipo de violencia, la sufrieron por parte de un agresor hombre. El informe señala que el 13,7% de las mujeres ha sufrido este tipo de violencia a lo largo de su vida, procedente de “cualquier persona” (pareja actual, parejas pasadas o personas con las que no se ha mantenido una relación de pareja), y el 1,8% de mujeres, en los últimos 12 meses. 

Por lo que respecta a la violencia psicológica, es una de las más prevalentes en el ámbito de la pareja o expareja. Según los datos de 2019, han padecido este tipo de violencia un 24,2% de las mujeres, un porcentaje que aumenta desde 2015 cuando se situaba en el 22,8%. Este tipo de violencia haría referencia a insultos o humillaciones delante de otras personas o amenazas verbales con infligir daño sobre la víctima.

Y en relación a la violencia económica, el 12% de mujeres de 16 años o más que tienen o han tenido pareja, habrían sufrido violencia económica, frente un porcentaje del 11,2% en la Macroencuesta de 2015.

Por último, en cuanto al acoso sexual, el 40,4% de las mujeres de 16 años o más residentes en España ha sufrido acoso sexual a lo largo de su vida y, de ese porcentaje, el 75% afirma haberlo experimentado más de una vez.

La Unión General de Trabajadores señala que, según datos del boletín de la Delegación del Gobierno contra la violencia de Género, las llamadas al 016, (servicio de servicio telefónico de información y de asesoramiento jurídico en materia de violencia de género), se incrementaron un 61,1% en el periodo que va entre el 1 de abril y el 30 de abril de 2020, en comparación con el mismo periodo del año anterior. Concretamente, durante el mes de abril de 2020, se recibieron 8.692 llamadas, la cifra más alta de los tres últimos años y la segunda más alta de toda la serie, frente a las 5.396 llamadas pertinentes de abril de 2019. 

Además, las llamadas on line también crecieron en relación al mismo periodo del 2019 y el nuevo servicio de WhatsApp de apoyo emocional y psicológico a las víctimas, recibió del 21 de marzo al 31 de mayo, 2.038 llamadas. 

Según el Portal Estadístico de la Delegación de Gobierno contra la Violencia de Género del Ministerio de Igualdad, en Aragón las llamadas al 016 hasta el 31 de octubre de 2020 también han experimentado un incremento. En el mismo periodo de 2019 se produjeron 989 llamadas, mientras que en 2020 han sido 1.223. Entre los meses de abril, mayo y junio se produjeron el 38% de esas llamadas (466).

Según la misma fuente, en la Comunidad autónoma durante el año 2019 se realizaron 4.244 denuncias- 3.384 fueron en Zaragoza, 414 en Huesca y 204 en Teruel. En 2020 durante el primer semestre del año se produjeron 1.555 y las más numerosas fueron en la capital de provincia con 1.266, seguida de Huesca con 190 y de Teruel con 99.

En este sentido, UGT denuncia que las situaciones de riesgo de violencia de género para las mujeres se han incrementado a consecuencia de la pandemia, entre otras causas, por el mayor tiempo de exposición al agresor en el hogar familiar -especialmente durante el confinamiento domiciliario-, por las mayores dificultades para acceder a un empleo y a la independencia económica, y debido a una situación de mayor nivel de desempleo y empobrecimiento. 

Los contratos bonificados por esta condición siguen siendo residuales. En 2019 tan solo se realizaron 39 en Aragón y en 2020, como no puede ser de otra manera el número es testimonial. Hasta 31 de octubre tan solo se celebraron 16.

Hay que recordar, que el sindicato además de luchar contra esta lacra en la acción sindical y la negociación colectiva en el día a día, también desarrolla el Programa de empoderamiento dirigido a jóvenes víctimas de violencia de género dentro de la convocatoria de los Programas Experimentales para personas Jóvenes Desempleadas del Instituto Aragonés de Empleo (INAEM). UGT Aragón consciente de la necesidad de ayudar a este colectivo, y en concreto a las mujeres jóvenes, con el fin de proporcionales herramientas para su independencia económica, volviendo al mercado laboral o completando su formación y facilitar así su salida de situaciones de violencia de género.

Es imprescindible que desde las Administraciones públicas se prioricen las actuaciones frente a la violencia machista y se destinen los recursos y servicios necesarios para una prevención y atención integral efectiva, que pueda garantizar a las mujeres una vida en libertad y el pleno ejercicio de sus derechos.

El sindicato valora las medidas de mejora introducidas por el Plan de Contingencia contra la violencia machista puesto en marcha por el Ministerio de Igualdad para hacer frente al aumento de riesgos para las mujeres durante la pandemia, pero considera fundamental poner fin a la precariedad del colectivo de personas, en su mayoría mujeres, que dan soporte a las víctimas de violencia de género. 

UGT lleva años denunciando esta situación. Para mejorar las condiciones de vida de las mujeres víctimas de violencia de género hay que dignificar las condiciones de las personas que trabajan en los recursos de atención, en su mayoría mujeres.  “Cuidar a las que cuidan”, garantizando que los servicios se presten por personal cualificado en violencia de género, categorizado y remunerado como tal, mejorando los pliegos que recogen sus condiciones de trabajo, creando una comisión de control de las externalizaciones de las contrataciones de estos servicios, y favoreciendo el compromiso de  que cada una de las administraciones de las que dependen creen órganos que evalúen la calidad de los servicios que se prestan y del empleo de las personas que trabajan el ellos.